Artículo publicado en La prensa (Nicaragua), edición No. 23178
Miedo a la burbuja
El repunte de las empresas de
Internet ha llenado de optimismo al sector y al mercado bursátil.
Alejandra Yáñez
EFE
El inversor todavía no tiene claro si las empresas nacidas y desarrolladas
en Internet dan o no beneficios. Tras el bluff de las punto.com tanto en
el mercado bursátil como fuera de él, pareció que las
expectativas de negocio en este medio eran pocas. Sin embargo, algunas empresas
subsisten y demuestran día a día que, al igual que en el mundo
"real", al final para vender un producto lo único que hay
que hacer es ofrecer algo que se ajuste a la demanda del mercado.
En menos de un lustro, Google (www.google.com) se ha convertido en el buscador
más popular de la red. Desde que en 1998, sus fundadores Larry Page
y Sergei Brinn lanzaran al ciberespacio esta imprescindible herramienta
han ido ascendiendo puestos hasta convertirla en lo número uno de
la oferta, por la rapidez y eficacia del producto que ofrecen.
Sus ingresos se elevan a más de cien millones de dólares y
tuvieron la suficiente perspicacia como para dar paso en la dirección
a Eric Schmidt cuando decidieron salir al parqué bursátil,
así se garantizaban una seriedad empresarial, de la que han adolecido
algunas de las compañías punto.com.
EVOLUCIÓN AL PAGO
Su expansión, lejos de la diversificación se centra en convertirse
en una potente herramienta de búsqueda tanto en el ámbito
público como empresarial, por ello en este último aspecto
han desarrollado buscadores para bases de datos internas. Con la ascensión
de esta compañía liderada por dos estudiantes de la famosa
universidad estadounidense de Stanford, entró en caída, aunque
no en picado, el hasta entonces más popular buscador Yahoo (www.yahoo.com).
Sin embargo, la marca supo evolucionar y esta evolución ha sido hacia
el sector de pago, que cada vez resuena más en Internet. Cobra por
bases de datos, juegos en línea (online), almacenamiento de datos,
etc. Una estela, la del dinero por servicios, a la que otras compañías
quieren o anhelan unirse como Terra (www.terra.es) para reducir pérdidas
y mantenerse a flote.
El cambio en Yahoo vino de la mano de su consejero delegado Terry Semel,
que llegado de la industria hollywoodiense, muchos apuntan con pieza clave
para la expansión del negocio del cine en la red. De momento, Semel
ha conseguido aumentar los ingresos un 50% en comparación con el
anterior ejercicio y disminuir los costes, eso sí, gracias al despido
de algo más del 10% de su plantilla y, por supuesto, de la desaparición
de todos los servicios que no daban rentabilidad alguna.
Aunque con más de 50 millones de usuarios en el mundo, la casa de
subastas Ebay (www.ebay.com), es sin lugar a dudas la que más dinero
parece dar en la red de redes. De la mano de su fundadora y presidenta Meg
Whitman factura más de 30.000 millones de euros anuales y ha logrado,
en menos de una década, pasar de unos beneficios de algo más
de un cuarto de millón de euros a casi 750 millones de euros. Se
subasta en ella de todo, desde unos guantes a una bicicleta pasando por
objetos de culto de artistas o deportistas, cualquier producto puede entrar
en su amplia oferta. Muchos han querido ver como el secreto de su éxito,
la constante renovación de los productos ofrecidos y la adecuación
al mercado, que pasa por ofrecer stocks de los que grandes compañías
se quieren deshacer a juguetes buscados por coleccionistas, siempre buscando
nuevas posibilidades.
Otra cara de la moneda, más difusa es Amazon (www.amazon.com), esta
web de venta de libros, música y cine también liderada por
su fundador y presidente, Jezz Bezos, es la mayor página de estos
géneros del mundo. Pese haber sufrido un duro revés en el
2002 y con una deuda que supera los dos mil millones de dólares ha
conseguido en este ejercicio dar los primeros beneficios de su historia,
cinco millones de dólares. La fórmula para atraer clientes
es la rebaja constante de los productos que ofrece, incluso en los gastos
de envío, mientras reduce gastos fijos con la mejora constante de
los sistemas de distribución.
FALTA DE SOLVENCIA
Luego utiliza su dominio para que otras empresas hagan ventas de ropa o
productos de segunda mano, aunque no participa directamente en la venta,
sino que las compañías involucradas lo hacen por su cuenta.
Y a pesar de que sus ventas superan los 3.000 millones de dólares,
el endeudamiento que arrastra hacen ver a los analistas una fuerte falta
de solvencia y otro posible bluff en el mercado, especialmente, si se tiene
en cuenta que al recortar el beneficio por libro y disminuir los precios
de los envíos no se ve claramente de donde pueden salir el dinero
o la rentabilidad. No obstante, esta empresa ha sido un buen ejemplo de
la importancia que adquiere estar en la red de redes para ampliar la cartera
de clientes.
En España, por ejemplo, ha salido recientemente una página
en la que se han reunido una veintena de librerías especializadas
que han logrado con una exigua inversión de unos 3.000 euros cada
uno de ellos, incrementar sus ventas un 20%. Ellos son www.libreriasespecializadas.com
que combaten la fuerte competencia de los grandes almacenes y superficies
abriéndose al mundo en Internet. Lejos de hacer grandes y constantes
ofertas, formulan una propuesta más de títulos y calidad que
de rebajas, que por otro lado no podrían sustentar.
Esta página es un ejemplo de como Internet se está convirtiendo
en un apoyo empresarial a las compañías "reales"
y donde los páginas no son una forma de hacerse millonario sino un
apoyo a la subsistencia en un mercado cada vez más duro. Hay muchas
otras compañías que están consiguiendo beneficios en
la red, especialmente en el sector del ocio, tanto DVD -el nuevo gran mercado-
como en viajes, donde los clientes se ahorran grandes cantidades de dinero,
aunque también quedan asignaturas pendientes como la música
que parece no encontrar su lugar en la red de redes y causar más
de un disgusto a las tradicionales compañías discográficas.
Un universo, el de Internet, todavía por dilucidar para muchos empresarios.
Artículo publicado en 5 dias,
24-05-2003
Los pequeños libreros
se hacen fuertes en la Red
La asociación LEA
ha llevado a su web, Libreriasespecializadas.com, un catálogo
de 450.000 títulos. La tienda electrónica supera la
oferta de cualquier gran distribuidor y ya factura dos millones al
año
Javier F. Magariño
Somos como Amazon en sus comienzos, pero más preocupados por
el servicio que por las ventas'. Así resumen su actividad en
la Red los miembros de Librerías Especializadas Asociadas (LEA),
colectivo formado por 18 empresas madrileñas con sus respectivas
tiendas y páginas web. Vista la dificultad de competir contra
los grandes almacenes -algunos son vecinos de El Corte Inglés
o de Fnac-, han decidido fundir sus colecciones en un gran catálogo,
con 450.000 referencias, expuesto en Libreriasespecializadas.com.
'Internet es una herramienta informativa y comercial imprescindible',
reconoce el presidente de LEA, Juan Saura. Cada socio paga una cuota
de 60 euros mensuales y ha tenido que instalar al menos un PC entre
estanterías y cajas de libros. La inversión media en
equipos y programas ha sido de 3.000 euros. 'El canal virtual era
el ideal para actualizar catálogos y ofrecer un servicio conjunto',
comenta desde Ecobook, María García.
"Los miembros de LEA sólo han invertido
12.000 euros en una página que les aporta 2.800 visitas diarias".
LEA, que presume de 'doblar con su oferta a cualquier gigante de la
distribución', ha convertido su página en un sitio de
consulta y venta, atendiendo a los lectores a través del correo
electrónico. 'Resolvemos los pedidos en 24 horas, enviamos
más de 50.000 catálogos mensuales por e-mail y gestionamos
en la web 45.000 encargos al año', explica el tesorero, Jorge
Sanz.
La apuesta conjunta por la Red no sobrepasa por el momento los 12.000
euros, 9.000 de los cuales han sido empleados para promoción
a través del buscador Google. Actualmente reciben una media
de 2.800 visitas diarias, pero no todos compran. 'Hay quien va con
nuestros títulos a la competencia o viene con las páginas
impresas hasta nuestras tiendas, pero eso irá cambiando', espera
Jesús Pinto, de Intercodex.
La facturación de LEA suma 10 millones de euros, de los que
el 20% corresponde al negocio electrónico. Crecer en Internet
y aprovecharse de esta peculiar alianza entre empresas son sus intenciones:
'Queremos crear una central de compras para optar a mejores precios
entre las editoriales y buscamos un operador logístico que
distribuya nuestras ventas por toda España', explica Sanz.
Los 18 libreros creen haber dado con la fórmula para sobrevivir.
Confían en la tecnología, pero arrimando las ascuas
a sus sardinas: 'El libro electrónico no puede calar entre
nuestras costumbres', opinan.
Hace unos meses alguno usaba el lápiz para controlar sus pedidos
y la contabilidad, pero esta iniciativa les ha puesto al día:
consultan el correo electrónico cada mañana y mantienen
contacto con toda Europa o Suramérica sin descolgar el teléfono.